Hola hola! ¿Cómo estáis mis niñas? Qué gusto estar de vuelta por aquí. Quería disculparme con todas por haber estado ausente durante tanto tiempo, pero he estado un poco malita. Unos bichejos decidieron que mi riñón era un sitio fantástico para instalarse una temporada y me han tenido metida en un hospital durante lo que bajo mi punto de vista han sido unos cinco años bisiestos.
Nunca he hecho el tag de las cosas que me joden, pero si algún día lo hago tendrá unos mil puntos sobre la vida hospitalaria. ¡Qué manía de despertarte pronto para ponerte el termómetro! ¿Cómo pretenden que tecures si no te dejan ni dormir en condiciones? ¿Por qué te dan una comida que tiene el aspecto, tacto, olor y sabor del cartón hervido? ¿Por qué vivimos en una comunidad autónoma donde los políticos se desplazan continuamente en avión y a los enfermos no nos dan literalmente ni AGUA? ¡Coño, que vivimos en la era de la telecomunicación! ¿No pueden reunirse por videoconferencia? Ojo, que no te dan el agua porque se supone que es un gasto "superfluo"!! Equivalente al caviar, vamos.
Después de desahogarme como una psicópata quería reteiraros mis disculpas y prometeros que a partir de ahora volveré a leeros y comentaros con más placer aún. Y por fin podré poner las cosas que me regalaron en Navidad y que compré en rebajas, aunque evidentemente no pondré regalos de Navidad!! Quedaría muy raro a estas alturas, ¿no? Así que no penséis que soy una loca que no he parado de comprar. Entre esas cosas y las que me han caído por estar malita (los espejos son una de las pocas cosas que no están prohibidas en los hospitales) tengo muuuuuucho que enseñaros! Así que espero retomar fuerzas para hacerlo lo mejor posible a partir de hoy! Un besazo mis niñas!






